Archive for the ‘Textos’ Category
Jun
24
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Textos Infundiréis temor y miedo a todos los animales de la tierra, y a todas las aves del cielo, y a todo lo que repta por el suelo, y a todos los peces del mar; quedan a vuestra disposición. (Génesis 9:2)
El día del Juicio el mar devolvió a los muertos que guardaba, y la muerte y el infierno devolvieron los muertos que guardaban. Me vi junto a los de mi especie, cada niño, hombre y anciano que alguna vez pisó la tierra, todos delante de Dios, y los libros fueron abiertos y uno a uno fuimos juzgados según nuestras obras.
- Di tu nombre – bramó un ángel colosal al llegar mi turno, y mi garganta dijo mi nombre sin dar cabida alguna a la mentira o al silencio.
- Tu nombre no está escrito en el libro de la vida – centelleó -, ¡sea el lago de fuego tu destino!
- ¡No! – grité aterrado mientras dos arcángeles se acercaban para ejecutar el veredicto - ¡Debe ser un error! ¡Toda mi vida no hice más que seguir las enseñanzas de los evangelios!
En ese momento intervino Dios desde su trono blanco, y su voz fue como el rugido de mil relámpagos, la furia de cada tormenta y el eclipse de todos los soles:
- Eres culpable de infundir el terror en todas las criaturas de la tierra, en todas las aves del cielo y todos los peces del mar. Eres culpable de derramar la sangre de los inocentes, de vestirte con sus pieles, de torturarlos para saciar tu hambre desmedida, de regocijarte en su agonía.
- ¡Pero Padre! – supliqué, arrodillado y sin ser capaz de mirarlo directamente - ¡Tú me diste potestad sobre ellos! Tú dijiste "Todo lo que se mueve y vive os será para mantenimiento: os lo he dado todo” – grité con desesperación.
- Y también te di el libre albedrío: te di la oportunidad de buscar en tu corazón el verdadero bien y la verdadera bondad que no nacen del miedo al castigo ni al infierno sino de un espíritu puro, pero usaste mis palabras como un escudo para tu maldad y tu egoísmo, para tu indiferencia y tu sed de sangre. La auténtica prueba a tu alma la fallaste cada vez que el sufrimiento de los indefensos te fue indiferente y peor aún divertido, y por eso te condeno.
Y así, derrotado y arrepentido sucumbí al horror las llamas.
Jan
20
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Textos Yo un día quise ser la desembocadura de las almas
El vórtice adormecido de sus lamentos
Pero me transformé en duna sinuosa, reseca
En el verdugo silencioso de las tormentas
Yo un día quise provocar a los demonios
Contornearme frente a su furioso dentellear
Regodearme en su angelical pestilencia
Intercambiar mis cruces por sus sotanas
Yo un día me exilié del Cielo y del Infierno
Porque en mis abismos tengo camino de sobra
Un laberinto interminable de tormentos y de ensueños
Un Norte que me elude a sabiendas
A sabiendas de que yo un día
Yo un día desafié a la Culpa misma
Irreverente ante su insoslayable veredicto
La sentencié a ser mi compañera peregrina
Hoy día yo me desvanezco en los amaneceres
En el angustioso deambular
En los cotidianos rituales
En la contemplación incrédula de lo que fue mi vida
Jan
18
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Textos Hoy mi inocencia cuelga inerte
La soga del dintel al cuello
Las heces derramando náusea
Yo con mi vómito más denso
Venero su hedor a carroña
Mi inocencia agonizó por décadas
Herida de muerte
Al final no sucumbió a la bala ni al cañón
Sino ante un pétalo de rosa
Y yo que un día
La albergué en mi pecho
Para protegerla de la rabia de los perros
De su descarnado alarido
De su humana embestida
Pero es que mi piel es tenue
Y fui pobre refugio
Permeable a la violencia, al encono
A los pétalos de rosa
Hoy ha muerto mi inocencia
Que arda en amargura la memoria
Poco me importa
Sólo quítenme del paso
Se los ruego
Jan
18
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Textos Yo sé que te arranqué el alma a mordiscos
Y me deleité en tu estrepitosa agonía
Que en la avenida de tu vida fui la piedra
De los versos venenosos y sin rima
Es verdad
Es verdad que te quiero y te aborrezco
Porque me reflejo en tu pecado
Porque ni tú fuiste pura ni yo inmaculado
Porque me repugna que seamos mundanos
Yo te digo, no es ternura
Mancharle las sábanas
No es ternura tus piernas rodeándolo
No es ternura tu cuerpo a domicilio
No es ternura un te amo de tus labios
Muchas veces intenté sorber el amor de tu sexo
Sin falsas elegancias ni rituales
Pero no logré embriagarme
Será que ya estabas seca hasta las entrañas
Ojalá cada nuevo amanecer fuera de verdad nuevo
Ojalá las decepciones no fueran a prueba de tiempo
Ojalá no fueras mi damisela de las piernas abiertas
Ni yo tu caballero del corazón yermo
Jan
14
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Textos Nada más triste que despertar cada mañana
Y ver los sueños reventar como burbujas
Tenues y frágiles ya
Nada más triste que imaginarme en tu regazo
Aferrado inerte a un cuerpo ajeno
Mundano el beso ya
Nada más triste que encontrarme en un reflejo
El rostro herido por los fracasos
La vida en retirada ya
Nada más triste que esta nostalgia de ensueños
Este vacío que nada colma
El dolor encarnado ya
Nada más triste que lamentar lo irreversible
Marchitarse en un imperceptible sollozo
El pasado sellado ya
Nada más triste que despertar
Jun
18
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Reflexiones,
Textos Todos con todos y todos contra todos…
Jun
18
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Textos Por esas casualidades de la vida, ayer me topé en la calle conmigo de niño. La piel y el alma tersas, sin huellas, el semblante siempre triste, pero la esperanza aún intacta. Cuando nuestras miradas se encontraron sentí el dolor punzante de notar la decepción en sus ojos. Supe las preguntas que me haría y, presa del pánico, cruce a la vereda del frente y me alejé corriendo, sin voltear nunca hacia atrás. No tenía el valor de responderle con la verdad.
Jun
14
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Textos Déjame extrañarte, amor mío
Quiero sentir por un momento el vértigo de saberte ajena
El temor de que me falten tus manos
O tu sonrisa en la mañana
Déjame pretenderte desconocida
Que la vida me lleva hacia ti en su caudal de coincidencias
Por el inextricable sendero del destino
Por la sombra de lo improbable
Déjame perderte de vista
Acercarme al filo del olvido para volver a ti presa del pánico
A beber del manantial de tus secretos
A descansar en tu cálido seno
Déjame recordar nuevamente
Que no somos una casualidad, sino una hermosa causalidad
Un instante que desafía al Infinito mismo
Prometeos, hurtándole al Amor su llama
Eres la playa que ansía mi alma náufraga
El refugio seguro contra mis tormentos, mis tormentas
Las alas de mi corazón errante
Déjame ir, amor mío, pero nunca me sueltes
Jan
28
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Textos Tus labios en fuga son míos y sólo míos, a tu pesar
Pues nadie podrá besarlos con tanto amor
Con tanta devoción
Yo fui quien desnudó tu ternura, pétalo a pétalo
El que cultivó en tu piel el deseo
Y lo dejó intacto
Juntos conquistamos las calles, las esquinas
Las pavimentamos, yo con mi risa
Tú con tus lágrimas
Me regalaste, incauta, tu irresistible ingenuidad
Y yo la bebí hasta la última gota
Sediento como ninguno
A tu lado fui niño de nuevo, y a veces no tan niño
Me perdí en tus contornos
Extasiado en tu inocencia
¿Qué te llevas tú? Mi ilusión primera tal vez
Mi arrullo noctámbulo
Mi solemne reverencia
Ahora eres un destello a la distancia, y así debe ser
Pero me quedo con todo
Con todo y tu recuerdo
Jan
26
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Textos El día en que te marchaste el cielo se tiñó de sombras
Las nubes se volvieron un poco más grises
Y de tanta tristeza no pude ni llorar
El día en que te dejé partir sentí un vacío más profundo
Se empañó de dolor mi ventana al mundo
Y el aire se me antojó amargo y frío
Tan parte de mí te sentía
Que ya me parecías otro brazo
Un costado del torso quizás
Y me olvidé de mirarte, de olerte, de tocarte
De atraparte en un último recuerdo
Para contemplarlo cuando no estuvieras
De estar acariciando tu rostro, respirando tu aliento
Pasé a vagar por tierras que ahora me son extrañas
Donde todos los caminos me alejan de ti inevitablemente
Y en cada paso se me va el alma
¿Qué hago ahora que te perdí sin remedio?
¿Cómo sigo andando si no me llevas de la mano?
El día en que te dejé partir la vida se calló por un minuto
Me dejó a solas, encadenado a tu ausencia
A la deriva con tu anhelo a cuestas
El día en que te marchaste había tanto que decir amor mío
Y de estos malditos labios no brotó otra palabra
Más que un pálido y frío adiós